Dicen que escucho demasiadas tormentas,
quizá no sé lo que escucho,
solo oigo,
lo que nadie más quiere oir.
Quizá sea miedo,
temor al silencio.
Me gusta el ruido,
y es que al fin y al cabo,
¿qué es la nada?
No quiero saber que dice el silencio
dice demasiadas cosas,
no quiero ver unos labios cerrados,
y menos aún una mirada caída.
Cuando las voces callan,
más fuerte es el ruido.
Da igual
martes, 15 de septiembre de 2015
jueves, 23 de abril de 2015
Punto de retorno.
Somos textos,
en libros impresos fuera de contexto,
somos la brisa que solo siente,
aquel que no lleva abrigo.
Si me pierdo
llego a tierra de nadie,
allí,
solo tú sabes llegar
y hace tiempo,
que las paredes no retumban
con el sonido de tus pisadas.
Viene el lobo,
dijo aquella puerta
medio rota,
entre pasos y golpes mal dados.
La misma canción,
en cada historia,
la misma canción
suena menos fuerte.
Cómo explicar
a la cabeza volátil
el elixir del olvido
Ella,
necesita un mapa nuevo,
pero cuando lo busca,
viene el lobo,
y se lo come.
domingo, 23 de noviembre de 2014
La eterna canción.
La luz del ordenador,
una especie de rayo de sol confidente
en una habitación oscura,
sin sonrisas
de esas que según se dice,
iluminan.
Hablo de esos días
lluvias que siempre están ahí,
incluso bajo la luz del mayor verano.
Siempre están
al otro lado de mi sonrisa,
esperando a volver a aparecer.
Me gusta teclear cosas sin sentido
hasta cansarme tanto,
que no quiera ver sombras,
no quiera ver nada.
Me gusta escribir por todas partes
canciones que ni a mi me conmueven
que te retratan
que te reclaman.
Me gusta hablar a mi almohada,
no recibo quejas,
es como si me contestara
como si no contara noche tras noche
la misma canción,
como si ella supiera que no decirme,
es
como si me contestaras.
Son mis noches
que cada vez,
ocupan más parte del día.
No tengo ni frío ni ausencia
tengo tal vez,
deudas pendientes
con miles de esas noches,
que no suman una
en esta historia.
Me gusta,
o no sé,
soy yo,
mi eterna lucha contra el olvido
mi deuda pendiente
contra ti,
perdón
contra mi.
una especie de rayo de sol confidente
en una habitación oscura,
sin sonrisas
de esas que según se dice,
iluminan.
Hablo de esos días
lluvias que siempre están ahí,
incluso bajo la luz del mayor verano.
Siempre están
al otro lado de mi sonrisa,
esperando a volver a aparecer.
Me gusta teclear cosas sin sentido
hasta cansarme tanto,
que no quiera ver sombras,
no quiera ver nada.
Me gusta escribir por todas partes
canciones que ni a mi me conmueven
que te retratan
que te reclaman.
Me gusta hablar a mi almohada,
no recibo quejas,
es como si me contestara
como si no contara noche tras noche
la misma canción,
como si ella supiera que no decirme,
es
como si me contestaras.
Son mis noches
que cada vez,
ocupan más parte del día.
No tengo ni frío ni ausencia
tengo tal vez,
deudas pendientes
con miles de esas noches,
que no suman una
en esta historia.
Me gusta,
o no sé,
soy yo,
mi eterna lucha contra el olvido
mi deuda pendiente
contra ti,
perdón
contra mi.
jueves, 7 de agosto de 2014
"Canción de guerra"
Las típicas ganas de verano
de no parar de pensar,
el paso de los años,
que viene a contarte
que ya no recuerdas,
que era eso de fácil.
Las nuevas piedras
que son más grandes
pero las ganas de saltarlas,
pierden los limites.
Los ideales de felicidad
que cargan
sobre espaldas,
preparadas para cargar.
Y digo
hola,
a todo porvenir
y digo
no,
a todo si a rendirse,
y mi bienvenida a los días
cada día más alta y de veraz.
Una copa en honor
a la nueva música
a mi música,
más alta,
incapaz de de dejar de sonar.
de no parar de pensar,
el paso de los años,
que viene a contarte
que ya no recuerdas,
que era eso de fácil.
Las nuevas piedras
que son más grandes
pero las ganas de saltarlas,
pierden los limites.
Los ideales de felicidad
que cargan
sobre espaldas,
preparadas para cargar.
Y digo
hola,
a todo porvenir
y digo
no,
a todo si a rendirse,
y mi bienvenida a los días
cada día más alta y de veraz.
Una copa en honor
a la nueva música
a mi música,
más alta,
incapaz de de dejar de sonar.
sábado, 3 de mayo de 2014
Otra vez
Otra vez,
una vez más
dos ojos que sienten a través de las manos,
la luz de un ordenador
que impacta sobre unas ideas
y yo,
como siempre,
gritándole en forma de palabras
al teclado.
Otra vez,
mis ganas de perderme en la aventura,
mi viejas costumbres,
mis ganas de no dejar escapar
absolutamente nada,
y como siempre
no lo haré.
Otra vez,
esa sensación
mi yo incansable,
mis no ganas de encontrar rincón tranquilo,
en lucha permanente con el mundo
Otra vez,
a marear mis pasos
a marear pasos ajenos
otra vez soy yo,
y no encuentro manera de sentarme.
una vez más
dos ojos que sienten a través de las manos,
la luz de un ordenador
que impacta sobre unas ideas
y yo,
como siempre,
gritándole en forma de palabras
al teclado.
Otra vez,
mis ganas de perderme en la aventura,
mi viejas costumbres,
mis ganas de no dejar escapar
absolutamente nada,
y como siempre
no lo haré.
Otra vez,
esa sensación
mi yo incansable,
mis no ganas de encontrar rincón tranquilo,
en lucha permanente con el mundo
Otra vez,
a marear mis pasos
a marear pasos ajenos
otra vez soy yo,
y no encuentro manera de sentarme.
viernes, 11 de abril de 2014
EL HIELO SE DERRITE
Por eso de contar una vez más
esas ideas
que vienen y van,
esas ideas,
que en algún lado siempre están.
Que me cansé de jugar a ser de hielo
y como él decía:
" el hielo se derrite"
y que como yo digo:
" es hora de crecer"
Que bajo muros construidos
con sonrisas camufladas
los años pasaban,
bajo bailes y canciones
Me gustaría quizá
entablar una amistad con mis tropiezos
deseo quizá,
ser capaz de caerme
ser capaz de derretirme
tantas veces,
que no necesite volver a congelarme.
esas ideas
que vienen y van,
esas ideas,
que en algún lado siempre están.
Que me cansé de jugar a ser de hielo
y como él decía:
" el hielo se derrite"
y que como yo digo:
" es hora de crecer"
Que bajo muros construidos
con sonrisas camufladas
los años pasaban,
bajo bailes y canciones
Me gustaría quizá
entablar una amistad con mis tropiezos
deseo quizá,
ser capaz de caerme
ser capaz de derretirme
tantas veces,
que no necesite volver a congelarme.
martes, 25 de marzo de 2014
Andar sola
Andar sola
siempre se me dio bien,
más bien es una cuestión de miedo,
miedo a la compañía.
Andar sola
siempre un gran placer,
sentir la fuerza
del movimiento de dos brazos
que no necesitan que los rodeen.
Andar sola
viviendo experiencias en compañía.
Andar sola
bebiendo sonrisas
Pero lo mio es
andar sola.
siempre se me dio bien,
más bien es una cuestión de miedo,
miedo a la compañía.
Andar sola
siempre un gran placer,
sentir la fuerza
del movimiento de dos brazos
que no necesitan que los rodeen.
Andar sola
viviendo experiencias en compañía.
Andar sola
bebiendo sonrisas
Pero lo mio es
andar sola.
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