Dicen que escucho demasiadas tormentas,
quizá no sé lo que escucho,
solo oigo,
lo que nadie más quiere oir.
Quizá sea miedo,
temor al silencio.
Me gusta el ruido,
y es que al fin y al cabo,
¿qué es la nada?
No quiero saber que dice el silencio
dice demasiadas cosas,
no quiero ver unos labios cerrados,
y menos aún una mirada caída.
Cuando las voces callan,
más fuerte es el ruido.
martes, 15 de septiembre de 2015
jueves, 23 de abril de 2015
Punto de retorno.
Somos textos,
en libros impresos fuera de contexto,
somos la brisa que solo siente,
aquel que no lleva abrigo.
Si me pierdo
llego a tierra de nadie,
allí,
solo tú sabes llegar
y hace tiempo,
que las paredes no retumban
con el sonido de tus pisadas.
Viene el lobo,
dijo aquella puerta
medio rota,
entre pasos y golpes mal dados.
La misma canción,
en cada historia,
la misma canción
suena menos fuerte.
Cómo explicar
a la cabeza volátil
el elixir del olvido
Ella,
necesita un mapa nuevo,
pero cuando lo busca,
viene el lobo,
y se lo come.
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