jueves, 23 de abril de 2015
Punto de retorno.
Somos textos,
en libros impresos fuera de contexto,
somos la brisa que solo siente,
aquel que no lleva abrigo.
Si me pierdo
llego a tierra de nadie,
allí,
solo tú sabes llegar
y hace tiempo,
que las paredes no retumban
con el sonido de tus pisadas.
Viene el lobo,
dijo aquella puerta
medio rota,
entre pasos y golpes mal dados.
La misma canción,
en cada historia,
la misma canción
suena menos fuerte.
Cómo explicar
a la cabeza volátil
el elixir del olvido
Ella,
necesita un mapa nuevo,
pero cuando lo busca,
viene el lobo,
y se lo come.
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