Querer hasta doler,
no es amar,
perder la cabeza,
no es salud.
Cuando el peso de los pies,
no permite dar un paso,
las paredes siempre son las mismas
con tono gris ennegracido.
Y miro hacia arriba y no veo nada,
y giro la mirada a aquel rincón vacío,
y no,
no se como llenarlo.
Vete,
la puerta se cerró,
y no fui yo quien la lleno de cemento,
entre espada y pared me enseñaste que si no te cierro,
no podré tener mis nuevas paredes.
No vuelvas.
Sin ninguna duda, lejos de hacer referencia a las rimas, los sentimientos y otras múltiples chorradas varias; lo que más me ha gustado es la última frase.
ResponderEliminarVuela alto, preciosa =)