jueves, 26 de abril de 2012

¿Por qué no debemos romper la pared?

¿Qué pasa cuando golpeamos una pared en un número de ocasiones elevado? ¿Y si después en lugar de  golpearla le tiramos piedras? ¿Y si después a la vez que piedras le pegamos patadas? ¿La pared se rompe verdad?
Estas son lo que yo llamo preguntas-respuestas, es decir, son preguntas que se responden por sí solas, son ese tipo de preguntas que nos hacemos de vez en cuando para que las respuestas vengan solas y de inmediato.

Pero supongamos que se arregla la pared, y quien la agredía se marcha del barrio, pasa el tiempo y la pared vuelve a ser una pared sana, ¡pero el vándalo regresa! 
Tenemos dos aparentes grandes opciones:
- Volverá romper la pared
- Quizá piense que si se sentara junto a ella, sin golpes ni piedrazos, la pared no se rompería.

Si la pared no se rompe, será mucho mas bonita, y estar junto a ella será mucho más agradable, y ya a parte de cuestiones de bondad y de maldad, no es una idea más racional, una vez la pared vuelve a estar entera, no romperla??

Si el vándalo regresa al barrio, quizá piense en tomar una actitud distinta a hacia la pared, si lo que quiere es dsirutar de ella, ya que si vuelve a actuar como siempre, la romperá y la pared volverá a ser ea, y estar con ella no será agradable.

Espero haber inspirado la moraleja que pretendo transmitir, a través de este cutre cuento infantil que me acabao de inventar. Esta es mi respuesta a por qué no se debe romper la pared.

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